Esta pequeña ciudad medieval esta situada en la media Franconica, en Baviera. Con apenas 12.000 habitantes, esta ciudad es una de las más bellas de Alemania. Su nombre viene de las palabras alemanas rot (rojo) y burg (castillo), y la segunda parte del nombre indica que está situada sobre el Tauber.
Su casco histórico está rodeado por una muralla, que fue parcialmente destruida en un bombardeo en la II GM, y que posteriormente fue reconstruida gracias a las aportaciones desinteresadas de ciudadanos de todo el mundo.
Todo su centro histórico es peatonal, y el visitante no dejará de encontrarse lugares dignos de fotografiar mientras pasea. Es posible recorrer prácticamente toda la ciudad en pocas horas, pero lo ideal es pernoctar allí al menos una noche, ya que las vistas nocturnas también son muy atractivas.
Es posible acceder a la muralla, y recorrerla en gran medida, así como subir a uno de sus torreones (La torre Rodertor), desde donde se aprecia una buena panorámica de la ciudad.
En la plaza del ayuntamiento, se puede contratar un paseo guiado en carreta.
Además, resulta interesante la visita al museo de aparatos de tortura, de la época medieval.