Ámsterdam, construida entre canales que a forma de anillo rodean el casco antiguo. Históricamente esta ciudad ha sido un importante centro comercial, y actualmente residen en esta ciudad, de aproximadamente 750.000 habitantes, personas de más de 150 nacionalidades.
Ámsterdam ha sido la capital de Holanda durante casi toda la historia de esta nación, pero sin embargo la misma nunca han residido el gobierno, la administración de justicia ni el Parlamento, sitos en La Haya.
La ciudad ofrece una gran cantidad de estampas muy atractivas, y debido a la poca distancia y a la dificultad para el aparcamiento, el paseo o la bicicleta serán las mejores formas para desplazarnos. Es posible alquilar bicicletas, e incluso desplazarse en barco con alguna de las diferentes empresas que ofrecen un servicio de Barco-Bus.
La ciudad esta surcada por los canales, cuyo agua es reciclada cada dos días (sí, las casas desaguan en los canales), que a su vez están atravesados por los más de 1250 puentes con los que cuenta la ciudad.
Por la noche la ciudad se transforma. El hecho de que determinadas drogas sean legales (su consumo y distribución), así como El Barrio Rojo (digno de ser visto), donde decenas de prostitutas ofrecen sus servicios en escaparates, hacen que Ámsterdam sea destino, entre otros, de cierta clase de turismo que no parece ser demasiado agradable para los vecinos. Aunque por supuesto, esto no es lo único que ofrece la ciudad por la noche, y es posible salir como en cualquier otra capital Europea.
Por otra parte, la combinación entre la iluminación y el agua de los canales, hacen que la ciudad sea muy atractiva.