Estocolmo, en sueco “Stockholm”, es la capital y ciudad más grande de Suecia. Su área metropolitana supera el millón y medio de habitantes.
La ciudad está formada por numerosas islas y por tanto está surcada por canales. Debido a ello los edificios forman junto con el agua estampas dignas de ser vistas.
Estocolmo fue fundada en la pequeña isla de Stadsholmen, el lugar hoy conocido como Gamla Stan (ciudad vieja). En Gamla Stan se encuentran los monumentos y edificios más visitados de la ciudad, como son el Palacio Real, El Parlamento o la Catedral.
Gran parte de la ciudad antigua es peatonal, y el paseo por su interior resulta agradable, incluso en invierno, cuando las temperaturas son realmente bajas. Es posible recorrer el casco antiguo en unas pocas horas.
La ciudad está perfectamente comunicada a través del mar (tiene comunicación con todos los puertos principales del norte de Europa), y con la inmensa mayoría de las capitales europeas a través de sus dos aeropuertos.
También resulta interesante la visita a la parte “nueva” de la ciudad, donde se combinan edificios de diseño casi futurista con monumentos de cierta antigüedad.
En conjunto, la ciudad es una de las más bellas que podemos visitar en Europa, y es recomendable la visita en cualquier época del año, ya que en cada estación la ciudad ofrece cosas diferentes que ver.
Además, la ciudad cuenta con numerosos museos (Nordico, Vasa…) e innumerables atractivos culturales (Opera, teatros…).